La Selectividad, ahora llamada EvAu (Evaluación para el Acceso a la Universidad), está a la vuelta de la esquina. Por tanto, la elección definitiva de carrera universitaria está también al caer. Es probable, y recomendable, que a estas alturas tengas prácticamente todos los cabos atados y que la decisión esté tomada. Ahora en principio sólo dependes de tu nota media final para entrar en una titulación o en un centro u otro.

Por un lado la oferta universitaria es amplia y por otro lado el mercado laboral demanda formación y habilidades transversales que cambian constantemente. Así que es normal que nos encontremos perdidos ante la avalancha de información. Precisamente por ello es importante informarse y tener en cuenta aspectos más allá de la rama de conocimiento.

¿Qué me gusta? ¿En qué soy bueno? ¿Cuáles son las tendencias del mercado laboral? ¿Qué se exige a los profesionales? ¿Qué instalaciones y servicios ofrece el centro académico que me interesa?

Es una decisión importante que debes tomar sin prisa, con premeditación. Hay cosas que no debes hacer, como ceder a la presión de tus familiares, seguir a tus amigos o dejarte llevar por modismos.

A la hora de elegir carrera universitaria tienes que intentar pensar dónde te gustaría estar a medio y largo plazo. ¡Mucha suerte!