Sabemos que es importante conectar con la empresa donde trabajamos, con sus productos, con sus valores y con su cultura. O al menos es conveniente porque sin duda estaremos más contentos y por tanto seremos más productivos.

La compañía estadounidense de fabricación de componentes para bicicletas SRAM es consciente de ello y, de la mano del estudio de Arquitectura y Diseño Perkins+Will, ha convertido su sede central en una oficina pensada para trabajadores…ciclistas.
Así, han creado un espacio abierto que sirve de ejemplo en materia de movilidad ciclista. La reforma ha incluido un circuito test de 200 metros, aparcamiento para bicicletas, laboratorio para el desarrollo de nuevos productos, tienda-taller, vestuarios e incluso un carril bici que conecta los diferentes departamentos. Además hay algunos escritorios que cuentan con un soporte para aparcar la bicicleta al lado de la mesa.

El objetivo de SRAM no es otro que el buen funcionamiento de la empresa.
Aunque no se dediquen a nada relacionado con el sector ciclista, cada vez son más las empresas que fomentan el bike to work. En Madrid, la oficina de Liberty Seguros tiene un gran aparcabicis, duchas y hasta un pequeño gimnasio.