Hay un dato que afirma que las empresas que integran en su rutina diaria algún tipo de deporte reducen el absentismo laboral. Así, el running es uno de los favoritos de las compañías a la hora de organizar actividades al aire libre.

En las cada vez más extendidas carreras populares dominicales, es común encontrarse a varias personas con la misma camiseta corporativa. Es más, incluso existe desde hace unos años la Carrera de las Empresas que reúne en Madrid a miles de participantes que deben inscribirse en equipos de 2, 3 o 4 personas y tienen que ser necesariamente trabajadores de la misma empresa.

Así mismo, a la hora de comer o bien por la tarde, tras terminar la jornada laboral, parques urbanos como El Retiro se convierten en pista de atletismo de compañeros de trabajo. Y centros de entrenamientos personales ya incluyen en su oferta servicios para empresas tales como clubes de running, entrenamientos de distintas modalidades deportivas u organización de eventos lúdico-deportivos.

Por ejemplo existe Deloitte Runners Club, el club de corredores de esta empresa de servicios de auditoría, consultoría, asesoramiento fiscal y legal y asesoramiento en transacciones y reestructuraciones. “Con más de 100 miembros en toda España, se encarga de patrocinar una serie de carreras a lo largo de año con el objetivo de promover el deporte entre los empleados de la firma. La mayoría de las iniciativas patrocinadas son de carácter solidario”.

Está claro que hablamos de una tendencia al alza. Crear un grupo de running de empresa no sólo ayuda a desarrollar compañerismo sino que además genera compromiso con la compañía y sentido -y orgullo- de pertenencia. Y lo más importante, -practicado con cabeza y moderación- es un deporte que mejora nuestra salud cardiovascular.