Lejos quedaron los años en que los ejemplares de periódicos se agotaban en los quioscos. Hoy los cambios culturales y económicos han provocado que los quiosqueros intenten solventar esta crisis con la venta de spinners, chucherías y mecheros. Hoy es más probable que nos acerquemos a ellos para preguntar por una calle que para comprar un artículo.
Además de la económica, los quioscos han sido víctimas de la crisis de los medios impresos, de la digitalización. En los últimos cuatro años ha cerrado el 15% de los puestos de venta.
El sector es consciente de que la época dorada quedó atrás y saben que tienen que reinventarse, pero para ello reclaman el apoyo de editores, distribuidores y organismos. ¿Alguna idea…?