Mentor, tutor o guía. Llámalo como quieras, pero está claro que el mentoring se ha asentado en los círculos empresariales y profesionales. Consiste en aprovechar y aprender de la experiencia y del conocimiento de empresarios de éxito para el propio desarrollo personal y profesional.

Se trata de una herramienta de enseñanza práctica para preparar a un trabajador para un puesto directivo, o para desarrollar los talentos y las competencias de los profesionales.

Aunque esta figura existe desde siempre ahora el mentoring suena con más fuerza, sobre todo en el ecosistema emprendedor. Las incubadoras y aceleradoras tienden a incluir en sus programas a un mentor que comparta su saber hacer con los jóvenes.

El mentoring es diferente al coaching, otro concepto que es tendencia. Para Universia, el mentor “tiene conocimientos específicos a nivel organizacional o empresarial, conoce la industria y sabe cómo asistir el desarrollo profesional de su tutelado. Por el contrario, el coaching es un proceso objetivo que pretende ayudar a alguien a articular y lograr sus metas. Para ser coach no necesitas conocimientos a nivel organizacional o industrial, sino que se relaciona más con el cumplimiento de tareas”.