“Un padre y un hijo viajan en coche. Tienen un accidente grave. El padre muere y al hijo se lo llevan al hospital porque necesita una compleja operación de emergencia. Llaman a una eminencia médica pero cuando llega y ve al paciente dice: ‘No puedo operarlo porque es mi hijo’. ¿Cómo se explica esto?”

Este acertijo se hizo viral hace unos meses y nos demostró que debido a un concepto llamado parcialidad implícita, “nuestro cerebro inconsciente puede contradecir los valores en los que firmemente creemos, como la igualdad de género”.

Esta clase de estereotipos de género hace que sin darnos cuenta asociemos determinadas profesiones, sobre todo aquellas relacionadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM), a los hombres.

Para combatir la falta de referentes femeninos, la fundación española Inspiring Girls lleva a cabo una campaña en distintos centros educativos para abrir los ojos de los alumnos y demostrar que toda profesión es viable para las mujeres. Así, toda profesional de cualquier sector puede apuntarse a compartir su trayectoria en las aulas.

El objetivo de Inspiring Girls es “aumentar la autoestima y la ambición profesional de las niñas en edad escolar, así como sus expectativas laborales, ayudándolas a ver la amplia variedad de profesiones y trabajos que existen, sin que el hecho de ser mujer suponga ninguna limitación, siempre que se basen en el trabajo y el esfuerzo”.