Cuando con 14 años y por necesidad Juan Pedro Conde empieza a trabajar en el obrador de la panadería de su pueblo, queda prendado del oficio. Hoy, cuarenta años después, es el presidente de Granier, una empresa panificadora con 220 franquicias en España, Portugal, Gran Bretaña y Estados Unidos.

El punto de partida de esta aventura empresarial es la compra de una panadería de Llobregat en 1998. Con los años pasó de vender masa precocida con Mundipan a crear otra empresa de pan congelado, Panísimo. Con el dinero de la venta de esta última en 2003, viajó por distintos países para conocer las tendencias del mundo panadero. Y así llegamos a Granierpanaderías con cafetería. El modelo franquicia permite obtener un mayor volumen de negocio. Granier vende más de 50 tipos de pan y bollería y cafés a precios económicos.

Pese a la crisis de las ratas del pasado mes de diciembre, Conde afirma que el negocio va solo. Su deseo es que la empresa pase a manos de sus hijos.

Conde descubrió su vocación de panadero con 14 años y hoy preside las panaderías cafetería Granier.

Desayuno en Granier.