Por nuestras vidas pasan cantidad de profesores. Unos lo hacen sin pena ni gloria y sin embargo otros dejan huella para toda la vida. No se puede establecer una tipología general, pero en Jobientation hemos recogido los perfiles docentes que nos parecen más comunes.

  • Oh capitán, mi capitán. Sin duda estos profesores son los mejores y los alumnos tienden a acordarse de ellos para siempre. Son capaces de transmitir conocimientos y de fomentar interés al tiempo que contagian su pasión y su motivación.
  • Transformer. Según cómo se levante, mostrará su cara más amable o será un ogro despreciable. En su faceta de monstruo tiende a hacer un examen sorpresa. En función de su actitud, caerá bien o se interpondrá una queja contra él.
  • Teórico. Su clase es muy aburrida porque se limita a soltar la teoría de manera unidireccional. Se ciñe al temario y no es una persona accesible, y menos para sus alumnos.
  • Práctico. Frente al profesor teórico, existe el práctico. Forma a través de anécdotas y de historias que a veces ni siquiera tienen relación con su asignatura, pero aun así transmite enseñanzas. Sus exámenes hacen pensar. Su método es bueno.
  • Maternal. Se trata de una persona cariñosa, en el sentido más limpio de la palabra, que establece una relación protectora con los alumnos. Se recurre a ella para pedir amparo frente a las injusticias de otros profesores. A veces también invita a tratar con ella los problemas personales. Esta actitud es más común en mujeres.
  • Suplente. Terminamos con un individuo en general joven cuyo papel es difícil. El alumnado tiende a tomarle el pelo. Además intenta ir de duro, pero no cuela…