Sea cual sea tu plan de verano, haz sitio a la lectura. No importa si estás en la playa, en la montaña o en la ciudad, ¡pero lee! Te recomendamos cinco libros muy distintos para desconectar…y enriquecer tus vacaciones.

Para que tu cabeza no pierda ritmo, te recomendamos Cuaderno de vacaciones para adultos, de Blackie Books. Ya llevan siete ediciones y siempre son un éxito. “Como cada año aspira a reforestar culturalmente y a desoxidar mentalmente, de la manera más divertida (y ácida) posible, mezclando temas de actualidad y cuestiones más sesudas. Está pensado para que lo disfrutes tanto individualmente como en grupo”.

Hace unos meses, Fran Ruiz y María Hesse publicaron de la mano de Lumen Bowie, una biografía. Aunque del cantante ya se ha escrito mucho, los autores han creado una biografía atípica, una especie de novela con tintes de ciencia ficción. Las ilustraciones de Hesse y el texto de Fran Ruiz son una combinación ganadora.

Cuaderno de vacaciones para adultos, vol. 7. Blackie Books.

Cuaderno de vacaciones para adultos, vol. 7. Blackie Books.

Y vamos con un clásico. París era una fiesta, de Ernest Hemingway. ¿Has visto la película de Woody Allen, Midnight in Paris? Pues tomó como referencia este libro de Hemingway publicado de manera póstuma y que recoge las memorias del escritor junto a la generación perdida.

¡Fariña ha sido liberado! Tras el secuestro judicial, Fariña, historia e indiscreciones del narcotráfico en Galicia vuelve a estar a la venta. Si has visto la serie de Antena 3 querrás leer el libro. Y si no, sólo por la intriga de haber estado secuestrado, ¡seguro que también!

Tras el éxito de El arte de no amargarse la vida, Rafael Santandreu vuelve con Nada es tan terrible, la filosofía de los más fuertes y felices. Este libro contiene las herramientas de los mejores psicólogos del mundo para dejar de preocuparse, tener cero complejos, desactivar a las personas difíciles o acabar con todos los miedos. También incluye secciones especiales “para aprender a eliminar los ataques de ansiedad y detener la cháchara mental inútil con el moderno mindfulness de tercera generación”.