Los cambios en los comportamientos de los consumidores y las comunicaciones digitales han creado un nuevo panorama de forma que el marketing también ha tenido que cambiar.

Una forma de evolución es el inbound marketing, una estrategia más efectiva para atraer a los clientes.  Se trata de ofrecer valor de manera no intrusiva y se basa en cuatro fases -captación, conversión, venta y fidelización- cuyo objetivo es captar a extraños que se conviertan en prescriptores.

El inbound marketing es una técnica de marketing directo que garantiza el interés del destinatario y se apoya sobre tres pilares, SEO, marketing de contenidos y social media marketing.