Los espacios de trabajo compartidos se han extendido en España desde hace unos años y se han convertido en la opción principal de oficina de los emprendedores. ¿Pero de qué tipo de emprendedores?

César Calero Cebrián, ingeniero mecánico de la Universidad Politécnica de Valencia, se hartó de que cada vez que se habla de emprendedores sea en relación a empresas de base tecnológica, desarrollo web o aplicaciones móviles. Calero se percató de que el ecosistema parece orientarse sólo a un perfil de emprendedor.

En 2016 tiene la idea de crear un coworking industrial, L´Horta Studios. ¿Y cómo surge? Años atrás para desarrollar su proyecto SandRoller, una silla de ruedas que permite moverse y bañarse en la playa con autonomía, buscó junto a su mujer y socia la arquitecto Miracle García un coworking. La tarea se hizo difícil y no encontraron opciones de espacios donde poder soldar, doblar tubos o descargar perfiles metálicos de seis metros.

Así nace L´Horta Studios, una nave de 1.200 metros cuadrados con licencia de actividad industrial para prestar soporte legal a todos aquellos equipos o emprendedores interesados en diferentes actividades industriales. Dispone de “cabina de pintura con sistema de aire comprimido, inyección y extracción de aire para acabados industriales, un elevador de coches, torno, fresadora, impresora 3D, instalaciones eléctricas adecuadas entre otras muchas herramientas. La nave está compartimentada en boxes cerrados de 10 a 30 metros cuadrados y boxes abiertos desde 20 a 45 metros cuadrados. Hay zonas comunes para comer, ver la televisión, un pequeño gimnasio con ducha y servicio de recogida de paquetes”. También se organizan charlas y talleres formativos.

Actualmente L´Horta Studios acoge a 17 equipos y empresas.