Los nuevos métodos de enseñanza traen consigo conceptos que empiezan a sonar con fuerza y que por tanto hemos de conocer. La semana pasada el diario ABC regaló un suplemento “Especial másteres” donde se desarrollaban algunos de ellos.

Flipped classroom: la teoría de este “aprendizaje a la inversa” se prepara en casa (con apoyo incondicional de tutoriales online, vídeos, etc.) para fijarla en clase con un profesor como mentor y tutor para resolver dudas y afianzar conocimientos (los profesores nunca van a ser sustituidos por máquinas y su misión seguirá siendo fundamental).
Blended learning: en clase y fuera de ella, este concepto de formación semipresencial, también denominado ‘aprendizaje híbrido’, aprovecha lo mejor de cada medio: el contacto directo con profesores y compañeros y la opción de ampliar conocimientos vía online.
Habilidades transversales: Las ‘soft skills’ (como dicen los expertos, no tan ‘soft’ por su importancia) se tienen cada vez más en cuenta. En un mundo de gran competencia, conceptos como el liderazgo, el trabajo en equipo y la resistencia (saber adaptarse al cambio o las dificultades y salir fortalecidos de ellos) cotizan al alza.
Gamificación: las dinámicas de juego en entornos no lúdicos son otra de las constantes en formación, una proyección de la concepción de aprender de una forma amena, en una modalidad que fomenta la creatividad, la empatía y el trabajo en equipo. Toda una estrategia de innovación.
Cuestión de actitud: la base de todo se encuentra, como siempre, en la predisposición del alumno para aprender o, en tiempos de formación continua, para seguir aprendiendo. Como aseguraba recientemente María Garaña, vicepresidenta EMEA de Microsoft Business Solution, en la conferencia coloquio organizada por EAE Business School y APD en el ciclo “Directivos españoles por el mundo: transformación digital y nuevas oportunidades”: ‘Seleccionar el talento correcto es lo más difícil de mi trabajo. A la hora de contratar, buscamos gente que sepa leer a gente, personas que tengan capacidad de adaptación y una gran dosis de curiosidad. Si hubiera que resumir en tres aspectos fundamentales el mejor perfil se quedaría con la curiosidad, la actitud y El Centro de control interno’.