La vida sería más fácil si tuviéramos una bola de cristal para mostrarnos el resultado de nuestras decisiones. Más fácil, aunque sin duda perdería la emoción de la incertidumbre, la capacidad de afrontar un riesgo, la ilusión de una sorpresa y probablemente enloqueceríamos ante un mal presagio. Los pasos deben darse con confianza, con entusiasmo, con algo de análisis, con un poco de miedo y con muchas, muchas ganas. Así nace Jobientation.

Jobientation es consecuencia de lo que he aprendido y he disfrutado al asesorar y al preparar a jóvenes y no tan jóvenes a afrontar el mercado laboral o a elegir los pasos que dar en su carrera. Es consecuencia de haber sido testigo y confidente de la frustración que genera no cumplir las expectativas. De comentar con las empresas sus necesidades y escuchar las razones que les han llevado a seleccionar o a descartar a un candidato. Del apoyo y de la confianza de muchos. Y sobre todo de lo mucho que me gusta mi trabajo.

Hay que perseguir sueños y objetivos con las herramientas adecuadas. Analicemos minuciosamente qué estudios elegir. No podemos enfadarnos si se nos descarta de un proceso de selección por enviar un currículum con faltas de ortografía y un formato desordenado. No busquemos trabajo en Londres si en nuestro CV figura un nivel medio del idioma. No podemos pretender que Unilever nos contrate si no sabemos que Dove es marca suya, que McKinsey nos haga una oferta de empleo si manifestamos en la entrevista buscar calidad de vida en el trabajo o que Uría Menéndez nos contacte con un expediente mediocre. Tampoco apliquemos a M&A –Fusiones y Adquisiciones– sin saber cuáles son los métodos que existen para valorar una compañía.

Son muchas las opciones y alternativas, pero todas exigen autoconocimiento y preparación. ¿Qué busco yo? ¿Qué me gusta a mí? ¿Cómo alcanzarlo? ¿Quién puede ayudarme a conseguirlo? Este es el concepto Jobientation.

Nos enfrentamos a un entorno cada vez más competitivo con millones de empresas al acecho de gente preparada y motivada pero al fin y al cabo, y en esto coinciden todas, gente normal.

Belén Fontcuberta.