Con poco más de treinta años, ya puede presumir de una sólida trayectoria profesional que precedió de una formación en Derecho y ADE. Después de cinco años como googler internacionalPedro González de Castejón ha hecho las maletas para volver de Australia a España. ¿Por qué? La razón es AE Idiomas, la empresa de su madre y de su hermana con más de dos décadas de experiencia dedicada al asesoramiento, a la organización y al seguimiento de estudios en el extranjero. El objetivo es claro, universalizar a las personas a través de los idiomas.

  • Tras tres años en la consultora estratégica Oliver Wyman, empiezas a trabajar en la sede madrileña de Google. ¿Cómo fue el proceso de selección?

En mi caso, tuve suerte y fue bastante rápido. Encajaba en el puesto que me interesaba y tuve que hacer tres entrevistas. ¡Hay gente que llega a hacer diez! En Google te entrevista siempre tu posible manager, un compañero de equipo y alguien totalmente ajeno a tu equipo. Y si hay dudas entre candidatos hay más entrevistas. Más allá de tu CV, aptitudes y conocimiento, todos tienen que valorar tu Googliness, que es tu capacidad de adaptarte a la cultura de Google, y al fin y al cabo decidir si trabajarían o no contigo. No vale con ser el mejor candidato, tienes que encajar en la empresa y en su filosofía.

 

  • Google ocupa el primer puesto en las clasificaciones de las empresas más atractivas para trabajar. ¿Se trata de una empresa idealizada o realmente es un lugar con encanto?

Google es una empresa única y hay varios factores que contribuyen a ello. El entorno laboral, lo más visible desde fuera, es inmejorable y hace que cada empleado esté feliz y dé lo máximo de sí mismo. El equipo humano no sólo es bueno profesionalmente, sino que está lleno de una energía y optimismo contagioso. La carrera profesional es muy atractiva; cada día es diferente y hay miles de oportunidades profesionales para seguir creciendo. La mayoría de empleados tiene el sentimiento de formar parte de algo único y muy especial, de una empresa que está cambiando el mundo. Por último, a pesar de ser una multinacional, sigue manteniendo un espíritu de start-up que cada equipo sigue y que hace que los proyectos salgan adelante.

  • Se habla del entorno laboral de las oficinas de Google: cubículos, salas de juegos, grafitis, barras de bomberos… Es más, según un portavoz de la compañía, los diseñadores de sus espacios de trabajo tienen un sólo objetivo: “crear el lugar de trabajo más feliz, más productivo del mundo”. Conforme a tu experiencia, ¿cómo dirías que influye este ambiente en el trabajo?

La filosofía de Google es que el empleado feliz trabaja mejor, y Google hace todo lo posible para que seas feliz. La parte de las oficinas, que es la más visible, es simplemente una forma más de ayudar a ello. Pero se refleja en muchas más cosas que sólo se ven desde dentro: opciones de carrera profesional, flexibilidad laboral, sistema de desarrollo interno a través de formación, rotaciones, ayudas para estudiar, subvención de gimnasio, clases de yoga o crossfit, comida, masajes, fisio y muchísimo más. Y sin duda unas oficinas en las que estés más cómodo y contento hacen que trabajes mejor y que seas más productivo.

 

Entrada a las oficinas de Google España.

Entrada a las oficinas de Google España.

Patinetes en la oficina de Sídney.

Patinetes en la oficina de Sídney.

 

  • De Madrid pasaste a Google Australia. ¿Difiere la manera de trabajar?

Totalmente. Los australianos son más relajados y además el país económicamente va muy bien. Esto hace que el nivel de presión sea menor y que la probabilidad de tener éxito de cualquier proyecto aumente, ya sea vender publicidad digital, abrir un restaurante o montar eventos. Sin duda hay más oportunidades.
Por otro lado, le dan una importancia capital a la vida personal y a hacer algo todos los días que no sólo sea trabajar. La jornada laboral es de 8:30 a 17 o 17:30 horas y se cumple a raja tabla. Se trabaja con mucha intensidad durante el día; se come en veinte minutos. Antes o después de trabajar la gente hace deporte, va a la playa, juega con sus hijos o va al cine, pero siempre se hace algo.

 

  • Seis años después decides poner punto final a tu experiencia en el gigante estadounidense y te incorporas a la empresa familiar AE Idiomas. ¿Qué motiva este cambio?

Siempre he tenido en mente montar algo y fue en Australia cuando empecé a pensar en proyectos concretos. En mitad de este proceso comencé a colaborar con la empresa de mi madre y de mi hermana, AE Idiomas, que lleva 20 años asesorando y organizando estudios de idiomas en el extranjero. Empecé aconsejando sobre la página web y sobre una nueva estrategia digital y cerré acuerdos para enviar niños a Australia. Ellas estaban decididas a seguir creciendo y a ofrecer todas las opciones a sus estudiantes y a mí cada vez me gustaba más el proyecto. Así que un día decidí dejar Google y ahora estamos trabajando para mandar estudiantes de cualquier edad a aprender idiomas a todos los lugares del mundo.

AE Idiomas

AE Idiomas

 

  • Acabáis de ampliar vuestra oferta a otros países. ¿Cuáles habéis elegido y por qué?

Ya operamos en Reino Unido, Irlanda, Estados Unidos, Francia, Suiza y Alemania, así que empezamos la ampliación con Australia, Nueva Zelanda y Canadá porque era el paso más natural y de donde venía demanda. Ahora ya estamos haciendo también Japón y China. Pero más allá de tener más oferta de países, tenemos más ofertas de formatos. AE Idiomas estaba centrado en un público más joven, de 8 a 20 años, pero ahora asesoramos y enviamos a personas de cualquier edad. Da igual la edad que tengas y el idioma que quieras aprender; nosotros asesoramos y buscamos el destino que mejor se adapte a las necesidades de cada uno.

 

  • Como bien defendéis, “aprender idiomas es la puerta a un mundo lleno de oportunidades”. En un momento puntual se habló del chino como el nuevo inglés. ¿Cuál es tu opinión? 

Creo que el inglés va a seguir siendo el idioma más importante en el mundo de los negocios. Hoy día no puedes trabajar en ninguna empresa sin dominar el inglés y siempre es mejor hablar un buen inglés que dos o tres idiomas a medias. Cualquier idioma adicional es una ventaja competitiva que abre muchas puertas y sin duda el chino es de los más importantes, pues te abre camino en el mercado más grande del mundo. Aun así pienso que elegir un tercer idioma es algo muy personal en el que debe influir algo más. Cada vez conozco a más gente que quiere aprender un idioma por temas culturales, español porque le apasiona España o Latinoamérica, japonés porque están enamorados de su cultura o italiano porque les parece el idioma más bonito del mundo. Esta es la parte más bonita de aprender idiomas, lo que te aporta personalmente.

  

  • AE Idiomas tiene 20 años de experiencia. ¿El cliente se ha transformado?

Sin duda, y hay dos factores clave.

El estudiante está mucho más informado, nos llama para asesorarse, pero casi siempre ha investigado y viene con ideas propias, preferencias y en algunos casos decisiones ya tomadas.

Por otro lado, está más preparado. Antes venían buscando un curso para aprender un idioma y ahora buscan cursos más específicos en los que además de mejorar su idioma, aprendan algo más como marketing, finanzas, arte, diseño, liderazgo, deportes… Esto hace que tengamos estudiantes más exigentes que tienen más información.

AE Idiomas hace una gestión de 360º, ¡visado incluido!

AE Idiomas hace una gestión de 360º, ¡visado incluido!

 

  • Todavía el inglés es la asignatura pendiente de los españoles. ¿Cuál es nuestro problema?

Sí, lo es. Hemos mejorado muchísimo, pero aún estamos lejos de países como Alemania o los países nórdicos. El problema empieza en el sistema educativo español que tiene grandes carencias. Estamos aumentando el número de horas lectivas que sin duda ayuda, pero no la calidad de las mismas y todavía queda mucho camino por recorrer. Un profesorado más cualificado, nativo a ser posible, una enseñanza menos académica y más práctica -hablar en público, debates…- y ayudas para estudiar en el extranjero son algunas de las cosas que ayudarían a mejorar el nivel de inglés de los españoles. También ayudaría mucho que las películas no estuvieran dobladas y nos acostumbráramos a escuchar inglés desde pequeños.

 

  • CE, Delf, Dalf… ¿Hasta qué punto son importantes las certificaciones de lenguas extranjeras?

Son un sello de calidad como cualquier otro, y en un mundo tan competitivo como el que vivimos ayudan a abrir puertas sólo con incluirlo en nuestro currículum. Además a veces es un requisito imprescindible para entrar en un colegio, universidad o máster en el extranjero (IELTS, TOEFL, etc.). También ayudan a estructurar el aprendizaje y a ponerte metas para seguir aprendiendo y mejorando. Si bien, estos exámenes evalúan el nivel de inglés en un momento determinado y hay que seguir trabajándolo constantemente.

  • ¿Cuál es vuestra mayor ventaja competitiva?

En primer lugar, nuestra experiencia y el conocimiento que tenemos del sistema educativo español e internacional después de más de veinte años.

En segundo lugar, nuestro asesoramiento personalizado. Nos sentamos con cada persona que nos llama, la asesoramos y una vez decide, la acompañamos durante toda su experiencia hasta que vuelven a casa. Tenemos estudiantes que empiezan con nosotros con ocho años y a los que seguimos asesorando después de la universidad.